Cómo el hempcrete contribuye a la certificación energética de edificios

La certificación energética de edificios ya no es solo una obligación normativa: se ha convertido en una herramienta clave para medir calidad constructiva, eficiencia real y valor inmobiliario. En este contexto, el uso de materiales como el hormigón de cáñamo (hempcrete) ofrece ventajas claras y medibles que influyen directamente en la calificación energética y en certificaciones ambientales avanzadas.

Certificación energética en España: qué se mide realmente

En España, el Certificado de Eficiencia Energética (CEE) clasifica los edificios de la letra A (más eficiente) a la G (menos eficiente), evaluando principalmente:

  • Demanda energética de calefacción y refrigeración

  • Consumo de energía primaria (renovable y no renovable)

  • Emisiones de CO₂ asociadas al uso del edificio

Aunque el CEE no evalúa explícitamente los materiales por su origen o impacto ambiental, sí mide las consecuencias directas de su comportamiento térmico, y ahí el hempcrete juega un papel determinante.

Mejora de la envolvente térmica: eficiencia que se nota (y se mide)

El hempcrete combina baja conductividad térmica (λ) con alta inercia térmica, una combinación poco habitual en sistemas convencionales.

¿Qué implica esto en términos energéticos?

  • Reducción de picos térmicos: el muro absorbe y libera calor lentamente

  • Desfase térmico elevado: especialmente relevante en climas cálidos como gran parte de España

  • Menor demanda de climatización: tanto en verano como en invierno

En la práctica, esto se traduce en menores necesidades de energía primaria, uno de los parámetros clave que penaliza o mejora la letra del CEE.

A diferencia de los sistemas multicapa ligeros, el hempcrete actúa como un regulador térmico pasivo, mejorando el comportamiento global del edificio sin depender exclusivamente de instalaciones.

infografico inercia termica hempcrete

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Reducción de emisiones: más allá del consumo operativo

Uno de los grandes puntos ciegos del CEE es que se centra en la fase de uso del edificio, pero el mercado y la normativa avanzan hacia una visión de ciclo de vida completo. Aquí el hempcrete aporta una ventaja estructural.

Un material con balance de carbono negativo

El hempcrete:

  • Almacena CO₂ capturado por la planta de cáñamo durante su crecimiento

  • Sigue recarbonatándose a lo largo de su vida útil gracias a la cal

  • Presenta emisiones muy bajas en fabricación frente a materiales convencionales

Aunque el CEE no lo cuantifica aún de forma directa, sí influye en evaluaciones complementarias, memorias de sostenibilidad y certificaciones ambientales avanzadas, cada vez más demandadas en obra pública y promoción privada.

ciclo del carbono hempcrete.es

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Salud, confort y comportamiento higrotérmico (el gran olvidado)

El hempcrete es un material higroscópico y permeable al vapor, lo que permite:

  • Regulación natural de la humedad interior

  • Reducción de condensaciones intersticiales

  • Mejora del confort higrotérmico real, no solo calculado

Esto no siempre se refleja directamente en una letra energética, pero sí tiene impacto en la calidad ambiental interior, un criterio cada vez más valorado por promotores, usuarios y certificaciones internacionales.

Ventajas en certificaciones internacionales: donde el hempcrete brilla

Más allá del CEE, el hempcrete encaja de forma natural en esquemas de certificación avanzados como:

  • Passivhaus

    • Compatible con estrategias de alta inercia, control de demanda y envolvente continua

    • Especialmente interesante en climas mediterráneos bien diseñados

  • BREEAM

    • Puntuación en materiales de bajo impacto

    • Salud y bienestar

    • Análisis de ciclo de vida (LCA)

  • LEED

    • Créditos en materiales de origen biológico

    • Reducción de emisiones incorporadas

    • Calidad ambiental interior

En estos sistemas, el hempcrete no es solo “compatible”: es estratégicamente ventajoso.

Conclusión: eficiencia real, no solo normativa

El hempcrete no es un atajo para “subir letras”, sino una forma coherente de mejorar el comportamiento energético real del edificio:

  • Reduce demanda

  • Mejora estabilidad térmica

  • Disminuye emisiones

  • Aporta confort y salud

En un escenario donde la normativa, el mercado y los usuarios exigen cada vez más, construir con hempcrete es anticiparse, no adaptarse tarde.

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